Entre las montañas abre Restaurante Qvinta Mojica.

Lugar mágico y místico donde restaurar el alma entre buena comida y bebida.

El Restaurante Qvinta Mojica es un hermoso lugar en las montañas de Aguas Buenas en el que puedes acudir a restaurar tu alma, cuerpo y espíritu. Allí habita Dionisio, también conocido en la mitología como el dios Baco, el dios del vino, la vegetación y el éxtasis.
“Larga vida a la buena vida” es el lema de Qvinta Mojica, casa de Baco. Allí, él espera a los comensales como a sus Tiazos, para dentro de los bacanales que se formen entre buena comida, bebida e invitados; lleguen al éxtasis de buenas sensaciones. El menú es uno gourmet criollo, con permiso para chuparse los dedos. Hoy se inauguró formalmente a los medios de comunicación la cocina de la Qvinta. Los invitados degustaron de casi todo el menú desde entradas, aves, cerdo, carne de res, cordero y pescado, hasta postres y vinos.
El Arquitecto paisajista Juan Eduardo Mojica es el creador de este único lugar. Construido completamente en madera, siguiendo un diseño de su autoría. Mojica creó una extensión de su residencia en este restaurante. Su hogar ubica al lado del restaurante y es una réplica arquitectónica del mismo. Por eso en Qvinta Mojica, todo aquel comensal es un invitado bienvenido como parte de sus amigos. No se sorprenda si le obsequian una copa de vino, un tabaco o lo invitan a sentarse en la cava o en uno de los balcones con vista a las montañas.
Lo que Mojica y su esposa Patricia, arquitecta colombiana, aspiran es a “darle ese ambiente, privado, por lo que tu reservación te brindará acceso al buen gusto, seguridad y respeto. Mientras, disfrutas de la belleza de los paisajes, el huerto, el vivero, los jardines y la estructura en madera que nos transporta al pasado”, manifiesta Mojica.
El Restaurante Qvinta Mojica, con capacidad para 65 comensales en interior y exterior, posee una cava con gran selección de vinos del viejo y del nuevo Mundo y espumosos para el deleite de todos. Sin embargo, puedes traer tu propio vino y se descorcha allí.
El menú, a cargo de la chef Daisy Parrilla, es uno variado con entradas, platos principales, aves, carnes, pescados, platos para niños y para vegetarianos. El estilo de la comida es uno criollo gourmet con el sazón de la abuela.
Puede empezar por un delicioso queso del país empanado en coco servido en una salsa de guayaba o tostones rellenos de ropa vieja. Igualmente, entre las entradas encontrará camarones rellenos de cuatro quesos o buñuelos de longaniza.
Las aves son representadas en el riquísimo asopado de pollo con aguacate y tostones, llamado el Pio Pio Yaucano. Entre las carnes está el lomo de cerdo relleno de longaniza, chorizo y pan de maíz en salsa de pimientos con ensalada y arroz mamposteado o chuletas de cordero, chuletas Kan Kan, la Carne Cecina y la garbanzada con patitas de cerdos. El Salmón a la Kilibiaka, el mahi mahi y el ceviche son los pescados favoritos que desfilan por Qvinta Mojica. Los vegetarianos pueden degustar mofongo relleno de vegetales o low main de vegetales.
Los postres, hechos en la casa por las manos de la Chef Parrilla, son otra delicia. Están los clásicos flanes y el Crèam Brǔlée. Seguido por el Baked Alaska (helado y bizcocho envuelto en merengue flameado sobre salsa de fresa con frutas entre ellas bananas). Asimismo, está el Cenicienta (pastel de hojaldre con capas de crema de chocolate blanco y agridulce, sobre una base de mantecado, salteado con salsa de fresas y trozos de frutas). No podían faltar los clásicos postres de nuestra tierra como los casquitos de guayaba con quesos.
La actividad de hoy fue una llena de sensaciones mágicas y gran deleite para todos los sentidos. El agricultor Emmanuel Lamberty Rosado, cantautor de 29 años, nacido en Ponce y residente de Adjuntas, fue quien, junto a su guitarra, estuvo a cargo de amenizar el evento con música de novatrova y popular. Lamberty Rosado es estudiante de sicología clínica, pero por herencia, amor, pasión y causas del destino, es un excelente músico y creador de letras para compartir.
Para disfrutar de Qvinta Mojica, creado a un costo de inversión privada de poco más de $110,000, es importante hacer reservación y estar dispuesto a dejar las preocupaciones antes de llegar a Aguas Buenas. El lugar se reserva, además, para actividades privadas, cumpleaños, reuniones de negocios, bodas y más. Esta empresa a credo unos siete (7) empleos directos y cinco (5) indirectos hasta el momento.
“Parte de mi historia personal están en este lugar, que otros han llamado ‘el mejor lugar oculto’. Para mí el restaurante es todo: El lugar de comer, de estudiar, del intercambio y las mejores conversaciones, de hacer negocio, de enamorar y encantar, de las sorpresas, de las historias… Gratos e inolvidables momentos en mi vida ha estado enmarcado en un restaurante. Y en Qvinta lo que pretendo es, que el visitante sienta una experiencia emocional irrepetible. No es lo mismo visitar un restaurante como destino, que venir a un lugar que inspire el espíritu y nos trasporte a un mundo íntimo renovado… Con vino mejor todavía. Venir a un restaurante que provoque todos tus sentidos, es la mejor terapia de restauración”, explica a manera de invitación, Mojica.
El Restaurante Qvinta Mojica abre regularmente de viernes a domingo y tanto Juan como Patricia disfrutan ver el lugar lleno de gente en plena alegría y camaradería, en confraternización, riendo y sin inhibiciones. “Este es un lugar que anima el dialogo con la naturaleza, la vegetación, de la vista hacia el horizonte que se pierde en busca de nuevos sueños. Aquí, la gente queda implicada por la huella memorable de las vivencias, que lo hace un lugar mágico y místico”, concluye Mojica.
Para más información pueden llamar al 787 732-0109, búscanos en Facebook como qvintamojica y en nuestra página web: www.qvintamojica.com

MOJICA__126 MOJICA__296 MOJICA__303 MOJICA__338 MOJICA__362 MOJICA__386 MOJICA__433