Kebap y Shawarma, dos opciones saludables

Por: Melvin Rodríguez Rodríguez

El kebap y el shawarma son dos delicias que están conquistando paladares alrededor del mundo, son muy fáciles de preparar en casa y tienen un buen balance nutritivo.  Madrid, Nueva York, Tokio y Londres son sólo algunas de las ciudades en que estas confecciones se han vuelto populares.  Pueden conseguirse como comida rápida o como un plato en un restaurante más tradicional.

Los orígenes del kebap señalan a Turquía mientras que el shawarma tiene sus orígenes en Irán.  Más allá de sus lugares de origen, estos platos también se consumen en la mayoría de los países árabes.  El kebap es un sándwich hecho con pan pita relleno con ensalada y carne como si fuera un bolsillo.  El shawarma es similar, sólo que sustituye el pan pita por el pan lavash, una especie de “flatbread” suave semejante a una tortilla que envuelve la carne y la ensalada como un wrap.

La nutricionista Ermy Soto explica que el kebap y el shawarma son opciones saludables para una cena o almuerzo porque contienen porciones bien distribuidas de componentes nutritivos.  Tanto el pan pita como el lavash hacen la porción razonable de carbohidratos en una comida.  La ensalada siempre es una aliada de aquellos que buscan comer saludable y provee la ración de vegetales.  La lechuga y el tomate es la ensalada más común en los kebaps y shawarmas, pero se puede modificar con otros vegetales como el repollo, la cebolla y la berenjena, entre otros.

Usualmente los kebaps y shawarmas son preparados con carne de pollo o cordero, aunque su popularidad ha traído variaciones como el pescado.  Soto recomienda el pollo y el cordero, porque son carnes tiernas y con un bajo porcentaje de grasa.  En el caso de la carne de res, otra variación, la nutricionista específica que es preferible comprarla magra para reducir el contenido graso

Tradicionalmente la carne para los kebaps y shawarmas es asada en un pincho giratorio, puesto en forma vertical.  Para cocinar la carne en casa, Soto advierte que lo ideal es asarla al horno en vez de freírla, para no traer calorías grasas al plato.  En el caso del pollo, la nutricionista indica que la pechuga es un área que ofrece carne magra y libre de grasa.  La piel del pollo debe ser removida no sólo por el aspecto nutricional, sino porque no es usada en las preparaciones originales de los kebaps y shawarmas.

En muchos lugares les añaden kétchup y mayonesa a los kebaps y shawarmas.  Mientras la cantidad de kétchup sea moderada y la mayonesa sea “light”, el kebap o shawarma se mantiene saludable según Soto.  Algunos restaurantes sirven los kebaps o shawarmas acompañados de papas fritas.  Las papas, explica Soto, son una porción de carbohidratos extra que no es necesaria dado que los platos ya traen el pan pita o el lavash, además que están fritas.  La nutricionista sugiere añadir una ensalada como acompañante o un plato de “baby carrots” si se busca algo crujiente como las papas fritas.

El kebap y el shawarma son dos opciones balanceadas que pueden consumirse en una cena o como una comida rápida en un ajetreado día de trabajo.  También tienen una preparación sencilla que le permite a cualquier persona disfrutar de estas delicias en su hogar.  Dos platos que traen a nuestra mesa recetas exóticas, un buen nivel de nutrientes y gusto exquisito al paladar, no hay duda de porqué son tan populares.

La Lcda. Ermy Soto es nutricionista y trabaja en el Programa Head Start.